La técnica más fácil para multiplicarla y llenar tu casa de verde
Con la llegada del frío, muchos jardines pierden color y vitalidad. Sin embargo, existe una técnica simple y efectiva para mantener el pasto verde durante toda la temporada: la resiembra otoñal.
Junto a Itasflowers, compartimos un paso a paso práctico para renovar el pasto y prepararlo para los meses más fríos.
El proceso comienza con un corte bajo del pasto, llevándolo a una altura mínima para emparejar la superficie y detectar desniveles o sectores deteriorados.
A continuación, se realiza una micronivelación, rellenando los pequeños pozos con una mezcla rica en fósforo, clave para estimular el desarrollo radicular.
Luego llega el momento de la siembra. Se utiliza semilla de ryegrass, ideal para esta época por su rápida germinación y su color verde intenso. La dosis recomendada es de 4 kg cada 100 m², distribuyéndola al voleo con un movimiento suave de la mano para lograr una cobertura uniforme.
El siguiente paso es la fertilización con fosfato de amonio, que favorece el crecimiento de las raíces y mejora la implantación del pasto.
Para proteger la siembra, se incorpora una capa fina de arena, que ayuda a conservar la humedad y evita que la semilla se seque en los primeros días.
Finalmente, el riego debe realizarse con lluvia fina, asegurando una humedad constante del suelo. La germinación depende más de la continuidad del riego que de la cantidad de agua aplicada.
La resiembra otoñal es una práctica accesible que marca una gran diferencia en el jardín. Con pocos pasos y en el momento adecuado, es posible disfrutar de un césped verde, prolijo y saludable incluso en invierno.
Gracias Ita por compartir estos tips que nos ayudan a mantener el jardín siempre verde y lleno de vida.