En Santa Teresa, HAUSBETON proyectó una casa pensada para acompañar las distintas etapas de una familia. Años después, el proyecto se transformó para sumar nuevos espacios, actualizar materiales y seguir construyendo sobre la identidad original.
Hay casas que se diseñan para un momento determinado y otras que, con el tiempo, tienen la capacidad de crecer junto a quienes las habitan. Esta casa en Santa Teresa pertenece a ese segundo grupo.

El proyecto comenzó con una idea más acotada, pensada de acuerdo con las necesidades y el presupuesto de la familia. Desde el inicio, el objetivo de HAUSBETON fue darle una identidad propia, trabajando junto a sus futuros habitantes en la elección de materiales y detalles.
Puertas de hierro, ventanas, bañeras y piezas de hierro fundido recuperadas de demoliciones fueron algunos de los elementos elegidos para construir ese carácter. Materiales con historia que, incorporados al proyecto, le dieron a la casa una estética singular y atemporal.



Una nueva etapa
Algunos años después, la familia volvió a convocar al estudio con un nuevo desafío: ampliar la casa y modernizar algunos de sus ambientes sin perder aquello que la hacía propia.
En la planta alta, donde originalmente había dos dormitorios, se sumaron un dormitorio en suite y un playroom para que las chicas pudieran contar con un espacio de juego más cercano. También se incorporó el lavadero en este nivel, una decisión que buscó hacer más práctica la vida cotidiana.


Pero uno de los grandes protagonistas de la renovación fue la galería. Pensada como el principal lugar de encuentro de la familia, la intención era poder disfrutarla durante todo el año. Para eso, se incorporó un cerramiento de vidrio corredizo que permite abrirla o cerrarla según el momento y las condiciones del clima.

La madera kiri en el cielo raso y en la parrilla aportó calidez y, al mismo tiempo, ayudó a mejorar la acústica del espacio. Alrededor del hogar, la piedra terminó de construir un punto central que invita a quedarse, reunirse y disfrutar.
Mantener la esencia, sumar una nueva identidad
La reforma buscó un equilibrio entre lo existente y lo nuevo. La idea no era transformar por completo la casa, sino conservar su espíritu y actualizarlo a través de materiales más modernos y detalles de mayor calidad.


El resultado es una casa que conserva las huellas de su primera etapa y, al mismo tiempo, incorpora nuevas formas de habitarla. Una arquitectura que entiende que las necesidades cambian, que las familias crecen y que los espacios también pueden hacerlo.

Para HAUSBETON, acompañar este proceso fue parte esencial del proyecto: volver a encontrarse con una familia años después, conocer sus nuevas necesidades y transformar la casa sin perder su identidad.
Porque una buena arquitectura no solo se trata de diseñar espacios para habitar hoy, sino también de proyectar pensando en todo lo que puede suceder en ellos con el paso del tiempo.
Hausbeton, Constructora
📍Santa Teresa, Eidico