La inversión inmobiliaria se está recuperando después de algunos años de estancamiento. Es una apuesta de bajo riesgo, que permite apostar a capitalizarse sea porque el inmueble va subiendo de precio o por obtener una renta por su alquiler. Las opciones que permiten entrar con un aporte moderado y seguir pagando en cuotas son ideales.

Texto: Mónica Fernández

Con el horizonte económico de mediano plazo que empieza a recuperar algunos signos vitales, el dólar quieto, y un buen número de argentinos que entró con sus ahorros al blanqueo de capitales (sinceramiento fiscal) y que buscan opciones para que generen intereses y ganancias, la inversión en Real Estate vuelve al centro de la escena.

De acuerdo con un informe elaborado por la consultora KPMG, el período 2010-2014 fue el más recesivo para el sector inmobiliario, con una caída de más del 50% en el monto total de escrituras. El derrumbe empezó a detenerse en 2015, y para diciembre de 2016 se podía palpar el cambio: aumentó cerca de un 40% el volumen de operaciones en Capital Federal -desde números de referencia muy magros de diciembre de 2015-, según los datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad. Y en 2017, el crecimiento empieza a consolidarse: en el segundo mes de este año, la cantidad total de las escrituras de compraventa de inmuebles registró un crecimiento del 56,9% respecto del nivel de un año atrás, según el Colegio de Escribanos.

Apostar por ladrillos, el activo más tangible, atrae a los inversores argentinos desde siempre. Fue la manera de crecer y armarse la jubilación de nuestros abuelos, la obsesión de nuestros padres y, por esas vueltas y trompos de la economía doméstica, quedó a mitad de camino en la generación que hoy tiene entre cuarenta y cincuenta años, y es la que ahora está queriendo volver con sus ahorros a esas raíces. Es un activo de resguardo, y casi ninguna otra inversión puede sacarle ventaja en ese sentido. Claro que en un mercado que estuvo detenido por mucho tiempo, hay disparidad de precios, ofertas que cierran, y otras que no. Hay que tomarse el tiempo para buscar esas perlitas que permitan maximizar el retorno sobre el capital.

La primera premisa que repiten a coro siempre los expertos en Real Estate es buscar zonas que, aunque no se hayan explotado aún (de lo contrario, los precios ya estarán demasiado caros), tengan un alto potencial. ¿Qué mirar? El acceso; la cercanía a los medios de transporte; los servicios de agua potable, cloacas y electricidad. Es necesario estirar un poco más el análisis por sobre las zonas cercanas y tomarse el tiempo para recorrer.

Empezar de a poco, como inversión, es una de las recetas; comprar un terreno con los ahorros y construir paso a paso. Otra opción es buscar emprendimientos del tipo “llave en mano”, en los que, con un adelanto y cuotas mensuales, será otro el que se encargue de construir y lidiar con albañiles, plomeros y electricistas.

Inversión con varias salidas
Un dato que no se les debe escapar a los inversores al evaluar una estrategia es la posibilidad no sólo de entrar a un negocio, sino también de salir de él en caso de necesitar hacerse de efectivo, sea por necesidad o para hacer otra inversión. Para eso, se debe estudiar si tiene lo que se denomina mercado secundario, es decir, que haya movimiento de compras y ventas, de oferta y demanda.

Y otro ítem importante para no perder rentabilidad en el camino es saber cuánto gasto generará esa propiedad. En ese contexto, las viviendas (sean una casa o un departamento) son más recomendables que un terreno (aunque su valor es más elevado), porque tienen doble salida: se puede vender haciendo una diferencia de capital entre el dinero invertido y el precio de venta, o se puede alquilar, cobrando una renta mientras se mantiene el capital.

Claro que salir a comprar con todos los fondos, constantes y sonantes no es para todos. Pero pensar en opciones que permitan pagar un adelanto y seguir con cuotas en pesos es una estrategia de ahorro recomendable.

Como ejemplo, una casa adjudicada en Casas de Santa María (Tigre), se alquila a $13.000 por mes aproximadamente, que le sirve al propietario para seguir pagando el plan de cuotas, ir capitalizándose prácticamente sin sacar dinero de su “bolsillo”. La cuota de estas casas ronda los $14.000 mensuales.

El sistema de Eidico Casas funciona de modo similar a un plan cerrado para la compra de un auto. Todos los años, se sortean aproximadamente diez casas y se entregan otras diez por adelanto de aportes, de manera que se entregan veinte propiedades anualmente. El inversor tiene la posibilidad de pagar las cuotas mensuales y esperar a ser sorteado para, luego, vender o alquilar la propiedad. Puede tomar una segunda opción, que es hacer un adelanto de aportes para acelerar los tiempos. En tercer lugar, puede también pagar el plan de cuotas hasta cuando desee, y luego venderlo con la casa aún sin adjudicar. El retorno sobre la inversión será distinto en cada caso. También lo son la inversión y el tiempo en que estará inmovilizado el dinero.

Las opciones que presenta el mercado inmobiliario para 2017 son variadas y con buen pronóstico a mediano y largo plazo. Lo importante es investigar el mercado y encontrar la inversión que mejor se ajusta a la horma del zapato, o mejor dicho en este caso, del bolsillo.

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