Cuando la cerámica se convierte en una oportunidad para transformar vidas.

Hay proyectos que van mucho más allá de su actividad principal. En Fundación Los Naranjos, la cerámica es apenas el punto de partida. Detrás de cada plato, taza o pieza que sale de su taller hay una historia de aprendizaje, acompañamiento y construcción de futuro.

La fundación trabaja con adolescentes y jóvenes en contextos de vulnerabilidad, brindándoles herramientas concretas para desarrollarse tanto en el ámbito laboral como en el personal. Su propuesta combina formación en el oficio de la cerámica con un acompañamiento integral que busca fortalecer la autoestima, la responsabilidad y las oportunidades de crecimiento de cada participante.

«Creemos que somos muchísimo más que un espacio de formación. Queremos acompañarlos, sostenerlos y contenerlos», explica Juana López León, responsable institucional de la fundación.

Uno de los pilares de este trabajo es el incentivo para que los jóvenes finalicen sus estudios secundarios y puedan proyectar un futuro con mayores posibilidades. En paralelo, la organización también articula con universidades e instituciones educativas para facilitar el acceso a estudios terciarios y universitarios.

Entre sus iniciativas más destacadas se encuentra el programa «Mi Primer Empleo Formal», una experiencia que permite a jóvenes incorporarse al mundo laboral mediante una contratación formal dentro del propio taller de la fundación. Allí aprenden trabajando, desarrollando habilidades que trascienden el oficio y que resultan fundamentales para cualquier ámbito de la vida.

Según explica Brian Álvarez, responsable de los programas de empleo y prácticas profesionalizantes, la cerámica fue elegida como herramienta porque requiere presencia, paciencia, compromiso y trabajo en equipo. Además, enseña a tolerar la frustración y a comprender el valor de los procesos, capacidades esenciales para enfrentar los desafíos del futuro.

El impacto de la fundación también se refleja en las palabras de los propios jóvenes, quienes destacan valores como la amistad, la seguridad, el orden, la responsabilidad y la confianza que encuentran dentro de este espacio. Para muchos de ellos, Los Naranjos representa una red de apoyo que los impulsa a descubrir nuevas capacidades y a creer en sus posibilidades.

Fundación Los Naranjos es, además, una organización de puertas abiertas. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de programas de padrinazgo, aportes económicos haciendo click aca, la compra de las piezas elaboradas en el taller o simplemente acercándose a conocer de cerca su trabajo.

Porque cuando una comunidad apuesta por acompañar, formar y generar oportunidades, el resultado es mucho más que un producto artesanal: es la posibilidad real de transformar vidas y construir futuros con más esperanza.