Una combinación irresistible de base crocante, relleno suave con sabor a pomelo y una capa de crema batida. Ideal para quienes disfrutan de los postres cítricos y delicados.
Ingredientes
Para la base
- 300 g de galletitas de vainilla
- 130 g de manteca
Para el relleno
- 790 g de leche condensada (2 potes)
- 200 g de jugo de pomelo
- 5 yemas
- Ralladura de pomelo, cantidad necesaria
Para decorar
- 300 g de crema de leche
- 30 g de azúcar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Paso a paso
1. Preparar la base
Procesar las galletitas de vainilla hasta obtener una textura de migas finas. Mezclarlas con la manteca derretida hasta integrar bien.


2. Llevar al horno
Distribuir la preparación en un molde de 24 cm de diámetro y presionar para formar una base compacta. Llevar al horno precalentado a 170 °C durante 10 minutos.
3. Preparar el relleno
En un bowl, mezclar la leche condensada con el jugo de pomelo, las yemas y la ralladura de pomelo hasta obtener una preparación homogénea.



4. Hornear la torta
Verter el relleno sobre la base precocida. Llevar al horno a 120 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que la preparación comience a espesar.
5. Dejar enfriar y decorar
Retirar del horno y dejar enfriar por completo antes de desmoldar. Batir la crema de leche con el azúcar y el extracto de vainilla hasta lograr una consistencia firme y decorar la superficie de la torta.


Un toque cítrico para disfrutar
El pomelo aporta frescura y un delicado contraste con la dulzura de la leche condensada, mientras que la crema batida suma suavidad. El resultado es un postre ideal para compartir en una merienda especial o como cierre de una comida.
Una receta de @smegargentina para animarse a preparar algo diferente y disfrutar de los sabores cítricos en la cocina.

