Ella pinta acuarelas, crea productos con su arte y da cursos para compartir todo su conocimiento. Conocé a Vero Petrina, una emprendedora que cambió la dirección de su vida.  

Este emprendimiento se llama @veropetrina.arte y podemos afirmar que transmite solo cosas lindas. Vero pinta desde siempre, pero retomó su pasión en plena pandemia. Lo que nunca imaginó es que esas pinturas inspiradas en naturaleza, se iban a convertir en su profesión. 

Enfrentar adversidades

La protagonista de esta historia es diseñadora de indumentaria y tenía una empresa de uniformes para promotoras, eventos y compañías. Con el inicio de la cuarentena, su trabajo se detuvo, pero no así los gastos del mismo. Sumado a esto, las tareas domésticas y el rol de maestra para con sus hijos, implicaron estrés y agobio.

Fue entonces que se reencontró con un pasatiempo que tenía abandonado: el arte. De a poco, empezó a hacerlo a diario y luego, comenzó a tomar cursos virtuales, hasta que decidió que quería que esto se transformara en su forma de vida.

“Al pintar, mi mente volaba”, afirmó. 

Cambiar de aire

Luego de un tiempo, Vero optó por soltar su empresa y con esa decisión llegó su mudanza a Tigre. Una vez instalada en su nuevo hogar, retomó a otra pasión de su juventud: la enseñanza. Con mucho amor y con ayuda de una editora, filmó su primer curso. 

Tras un tiempo, no solo ofrecía los grabados, sino que también daba clases por Zoom.

“Hoy en día tengo alumnas de todo el país y de otros países de habla hispana”, contó con emoción. 

De todo un poco

¡Esto no es todo! Vero comenzó a diseñar productos estampados con su arte, como portapinceles y cartucheras. ¡Uno más lindo que el otro!

Además, sacó su primer libro con ilustraciones botánicas para pintar.

¡Y esto recién empieza!

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