Luis, mi profesor más amado de diseño de interiores, tenía pocas reglas pero había una que supo marcarla a fuego. Plantas en los planos, jamás. Según él, los estudiantes ponían plantas cuando no sabían cómo armar el espacio y, en tal caso, era mejor dejarlo libre. Así que durante tres años de carrera jamás se incluyó una planta en una planta (se le dice planta a los planos que “se miran desde arriba”). Eso, combinado con mi habilidad para liquidarlas, hizo que durante mucho tiempo no tuviera plantas de interior en mi casa.

Pero las cosas cambiaron, y como todo cambio llegó de a poco. Primero una que sobrevivió a mis cuidados, después otra. Luego me regalaron una más y un día descubrí que no sólo las podía cuidar, sino que además alegraban cada ambiente donde estaban. De repente, me dieron unas ganas increíbles de llenar toda mi casa de plantas. “Quiero tener una selva en en el living” le sorprendí diciéndole a Mariana de Alama. Mis hijos se ríen porque dicen que llenar la casa de plantas es de señora mayor. Algo de eso debe haber porque se dice por ahí que «The plant lady is the new cat lady». Ya tengo gato, así que voy por mi selva amazónica interior.

Les cuento sobre algunas de las que tengo en casa y también sobre otras que me gustaría tener. No soy experta en el tema, sólo les comparto cómo las cuido y lo que sé sobre ellas. Por eso les recomiendo algo importante a tener en cuenta: si tenés chicos o mascotas, consultá en el vivero o con especialistas, porque algunas plantas pueden ser tóxicas.

Potus: purifica el aire, es de fácil cuidado, tiene el efecto cascada que es tendencia, ideal para colgar.

Lazo de amor (Chlorophytumcomosum): son llamativas, también quedan lindas para colgar, son muy fáciles de cuidar y se reproducen rápidamente.

Lengua de suegra (Sansevieria): no necesita mucha luz y purifica el ambiente.

Philodenndron: dentro de esta categoría hay muchas distintas y sus hojas tienen una forma escultórica divina para el interior. Son fáciles de mantener, les gusta la luz pero indirecta y también limpian el aire.

Palmera Areca (Dypsislutenscens): palmera lindísima ideal si estás buscando un efecto tropical para tu jungla urbana.

Ficus lyrata o pandurata: me costó conseguirlo pero valió la pena. Es muy lindo aunque un poco mañoso. Las claves son poca agua, mucha luz pero siempre indirecta.

Armé una carpeta de Pinterest que se llama Casa Botánica donde guardo todas las fotos de inspiración de plantas para la casa. Mi recomendación es que si se arman su propia carpeta de inspiración miren las fotos que les gustan varias veces. Yo siempre me pregunto ¿Qué es lo que me gusta de esa foto? ¿La planta en sí? ¿La composición en el espacio? ¿Las macetas? ¿Son todas iguales? ¿Son distintas? ¿Me gusta todo el espacio porque es lindo y las plantas son sólo un accesorio? Esas preguntas me ayudan a definir qué es lo que me parece interesante para después trasladarlo a mi casa.

Ahora que se puede pinnear en Instagram y es un gran recurso, les recomiendo seguir a @thejungalow, @urbanjungleblog, @fridaflorentina y a @justinablakeney.

Mi próximo paso es sumar más plantas de las que ya tengo y todas las de este post (soy exigente jaja). Ahora también voy por algún helecho. Dicen que son más difíciles de cuidar, vamos a ver cómo me va.

Más allá de la moda y las tendencias en decoración, las plantas oxigenan, llenan de vida los ambientes y, una vez que pasas la etapa de “¡Dale, viví!”, cuidarlas te de paz y alegría.

¿Tienen plantas de interior? ¿Cuáles? ¿Cómo las cuidan?

Compartamos nuestros secretos plantísticos.

Texto: Marina Maiztegui

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