CANTEROS

A lo largo de la historia descubrimos cómo el paisajismo es arte y ciencia.

Texto: María Laura Vidal Bazterrica – Paisajista – @itasflowers

A lo largo de la historia descubrimos cómo el paisajismo es arte y ciencia. Con planificación, observación y estudio se puede intervenir un espacio y transformarlo por completo. Una de las herramientas con las que contamos son los canteros. Veamos.
Un poco de historia

-La relación del hombre con la naturaleza existe desde siempre, el registro más antiguo está en el Edén de la Biblia.

-En la época medieval, los castillos y monasterios cumplían la función de proveer ciertos alimentos y plantas medicinales cultivadas allí. Cada planta tenía un valor simbólico, por ejemplo, los Rosales representaban el amor de Dios; las Azucenas, la pureza virginal; el Manzano, el pecado original; las frutillas, la Santísima Trinidad por tener hojas trifoliadas (tres hojitas por rama). Además, las aromáticas tomaron mayor protagonismo por ser la cura de pestes y enfermedades.

-En el Renacimiento comenzó la expansión del jardín y sus demostraciones de poderío a través de sus canteros con los llamados parterre, un jardín a nivel de la superficie del terreno donde se plantan flores o hierbas, caducas y perennes, con diseños generalmente geométricos. 

-Los ingleses, a diferencia de Europa en general, plantearon un estilo totalmente opuesto que trajo de vuelta la naturaleza en su estado original. 

-Los orientales, en cambio, buscaban primero un lugar armónico, con bella vegetación, y luego comenzaban con la planificación de las viviendas. 

-Fue la revolución francesa y el nuevo modelo de democracia, lo que permitió que aquellos jardines destinados a pocos fueran abiertos para el pueblo, dando así origen a los jardines públicos. 

Así, de acuerdo al diseño urbano o campestre, y según el estilo de la vivienda y de los metros disponibles para el jardín, crearemos nuestros canteros.

Según las necesidades:  
  • Plazas: necesitará especies no tóxicas, de bajo mantenimiento, resistentes a la recreación y algunos árboles para sombra: Ejemplos: Sauces, Fresnos, Lagerstroemias, Senna Spectabilis, Ceibos. Cuando buscamos arbustos pueden ser: Coronas de novias, Jazmín Paraguayo, Oletexanas, Chilca, Malvavisco, Hibiscus. Si buscamos canteros de porte bajo: Gramíneas, Agapanthus, Salvias, Margaritas, Bulbines y Clivias con Hortensias. 

  • Jardines privados: dependiendo de la arquitectura de la casa y de las necesidades de los dueños del jardín, los canteros pueden tomar forma de curvas, contra curvas o rectas que acompañen con sus líneas los dibujos de las estructuras. Podremos usar:

Rosales arbustivos y trepadores, jazmines arbustivos o trepadores, herbáceas perennes como los Dietes y Liriopes, y jugaremos con las plantas tropicales de diferentes texturas y tonalidades de verdes como las Alocacias, Heliconias, Senna Corymbosa, Stipas, Achiras, Astromelias, Zephyranthus, Nadinas, Lantanas, Philodendros, Boina de Vasco, Escabiosas, Amapolas, Penstemon, Pittosporum y Laurentinos nana Dahlias, Campánulas, Geranios, Cítricos, Helechos, Senecios, Caléndulas, Pasto palmera y Portulaca.

  • Trabajar los canteros mixtos con especies herbáceas, aromáticas y culinarias otorga un valor ornamental, culinario y orgánico, atrayendo polinizadores e insectos benéficos para nuestro medio ambiente.
Tips para diseñar un cantero

Es importante incluir 3/4 partes de las especies que sean perennes (con hojas todo el año).

– Plantar especies con valor ornamental en, por lo menos, dos estaciones.

– Incluir una o dos especies con perfume.

– Incluir una especie con frutos, que son comida para los insectos.

– Incorporar una especie con flor blanca porque es el último color que se ve al caer el sol. 

– Sumar flores con tonalidades de rojos, naranjas y amarillos porque atraen polinizadores.

Tips de mantenimiento

– Eliminar toda flor o fruto marchito.

– Fertilizar en primavera y en otoño con materia orgánica (compost, humus de lombriz, turba y pinocha) dependiendo del ph. 

– Disminuir la frecuencia de riego en invierno y aumentarla gradualmente según la temperatura.

– Controlar el ataque de hormigas, caracoles, babosas, hongos y chupadores con productos orgánicos. 

– Cuando los canteros no tienen una ubicación aireada y no son abonados frecuentemente sufren la parición de plagas y enfermedades. Tener cuidado. 

– Chequear altura final de las especies a plantar para evitar que se tapen en un futuro, y planificar de antemano el cantero en cuanto a medidas y compatibilidad de especies con respecto al suelo y a las horas de sol y sombra disponible. 

Contacto: Maria Laura Vidal Bazterrica – marialauravidal@hotmail.com

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