Dussaut, sinónimo de cosas ricas

Un proyecto familiar gourmet que pisa fuerte y va por nuevas conquistas de la mano de la gastronomía y cosas bien ricas.

Un proyecto familiar gourmet que pisa fuerte y va por nuevas conquistas.

De malcriar a su mujer, a volverlo un emprendimiento y un negocio familiar. Así empieza la historia detrás de @dussaut.cosasricas, un proyecto gastronómico con foco en la pastelería. Vio la luz en pleno 2020, el año en el que casi todos nos reinventamos de alguna u otra manera, pero la semilla ya estaba en los genes de esta familia. Gustavo, padre y motor de esta idea que se fue puliendo charla tras charla, encontró en los bombones de chocolate una veta culinaria interesante. Fue la puerta de entrada para aprender nuevas recetas con qué degustar a Gloria, su mujer, y a sus hijas. Scones, cookies, alfajores, budines. El menú se fue ampliando para que la variedad fuera un diferencial.

Y a este proyecto que ya tomaba forma y color, se le sumó Martu, la segunda de sus tres hijas. Parece ser que sacó el don pastelero de sus tías, y que siempre le gustó cocinar. Sus amigas lo saben bien, y cualquier juntada era excusa para que se luciera con alguna delicia. La clave para distinguirse entre tanta oferta fue el perfeccionamiento continuo a través de cursos y talleres gastronómicos, que aseguraron la garantía de calidad. Cata, la mayor, también se sumó como generadora de contenido para las redes y llevando el orden en los pedidos. De a poco, se fue involucrando más, tanto en la cocina como en lo que hiciera falta.

La personalidad de cada uno fue moldeando los roles de esta familia de cocineros y emprendedores. Gustavo es el innovador, el que se perfecciona y trae nuevas recetas, también es el que maneja el Excel de “alta complejidad”, como dicen las chicas, y el que tiene siempre los números y los costos en la cabeza. Martu es la experta en la cocina al por mayor, asegurando la calidad aun en la cantidad. Y Cata, lleva adelante la comunicación, la organización de las entregas y los cobros. Con los roles bien definidos, la rueda empezó a funcionar y los pedidos no dejaron de llegar.

Un don familiar que se comparte

En la mesa de lo de Dussaut siempre resaltó lo gourmet. Fuese el menú que fuese, el toque mágico nunca faltaba. Entre sus recetas, muchas vienen de su historia familiar, pero otras fueron fruto del prueba y error y de la inspiración en los talleres. Hoy los alfajores de manteca son un hit, y la gran anécdota es que fue una receta sacada de Internet. Siendo maestra, Martu estaba buscando recetas para sus alumnos y se topó con esta. Pero también los budines y las cookies son de lo más aclamado de toda la carta, igual que los chipá, una fórmula irresistible de su abuela. 

Los tres trabajan full time en sus respectivas profesiones, por eso el horario se va definiendo en base a la demanda de pedidos. Y acá la organización es la llave maestra para que todo fluya con normalidad. Si bien más de una vez se encontraron horneando a las 11 de la noche para llegar a cumplir con todos los compromisos asumidos, saben que la anticipación es la mejor aliada para un trabajo bien hecho.

Con un feedback siempre muy positivo, empezando por familiares y amigos, y extendiéndose a clientes desconocidos, ganaron confianza y seguridad. La señal de que iban por buen camino fue que muchos volvieron a comprar después de una primera experiencia, y también salieron a recomendar los productos. La mejor paga de cualquier emprendedor. 

Nuevos horizontes

Este proyecto nace de la familia y vuelve a la familia, por eso es ella el principal agente de agradecimiento. La comida es un gran generador de momentos y anécdotas, y le debemos las reuniones entre los que más queremos. “Crecimos en una familia donde siempre nos juntamos alrededor de la mesa llena de delicias caseras, donde las recetas fueron pasando de generación en generación. Todo lo que montamos fue gracias a nuestros momentos en familia”, nos cuentan. 

Y lo que se viene es una gran apuesta: abrir una casa de té en @psbtenis, un centro de tenis y hotel boutique en Benavidez. Arrancarán los sábados y algún que otro día de la semana y, de esta forma, empiezan a hacer realidad ese lindo proyecto de la casa de té que venían diagramando hace ya un tiempo. “Estamos muy entusiasmados porque es la primera vez que vamos a vivir la atención al público puertas afuera y @psbtenis es el lugar ideal para empezar”, comentan para cerrar.

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