Las ventajas de ser invisible

Un material indispensable en la construcción, integrador en la arquitectura contemporánea. Pues su carácter “invisible” le provee la posibilidad de combinar ambientes. Acá, el vidrio, sus especificaciones y los diferentes tipos para conocerlo bien antes de construir.

Texto: Lucas Mc Lean

 

Hay un material que no cela paisajes, ni luz ni lluvia. Un material humilde y noble, invisible por lo visible, oculto a la vista de todos: el vidrio. Sin embargo, no todos saben clasificar los distintos tipos que ofrece el mercado. ¿Cuánto sabemos de ellos? ¿Desde cuándo el hombre lo produce? ¿Qué tipos de vidrios de seguridad existen?

Los primeros registros de fabricación de vidrios por el hombre datan de collares y restos de cerámica que fueron elaborados por los egipcios, entre 3500 y 3200 a.C. Asimismo, Venecia era la “capital del vidrio”. El cristal veneciano más antiguo data del siglo XV, aunque hay registros de que se fabricaba allí desde el siglo X. Hoy en día, cuando viajamos por Europa y entramos en iglesias construidas en la Edad Media, nos sorprendemos por sus mosaicos y vitrales y los colores que destellan.

Décadas y siglos pasaron, y el hombre comenzó a aplicar distintos métodos y tecnologías para potenciar el uso del vidrio. Hoy en día, existe una innumerable cantidad de artículos que requieren de este material: espejos, revestimientos de paredes, vitrinas, mesas, envases, ópticas, telescopios, cámaras digitales, proyectores, fotocopiadoras, electrodomésticos, aislamiento térmico, relojes, entre muchos otros. Se utiliza el mismo material que hace cientos de años en elementos tecnológicos como celulares, computadoras y tablets. Y probablemente estos dispositivos reciban wifi de un módem conectado a una red de fibra óptica que utiliza el vidrio como transmisor. El vidrio es, entonces, un material inorgánico atemporal, eterno.

Respecto de la Arquitectura y el vidrio, puede resumirse de este modo: la búsqueda de máximas superficies vidriadas para obtener las mejores visuales y la mayor iluminación natural se contrapone a la necesidad de lograr la mayor eficiencia energética y los más elevados estándares de seguridad. Esto, afortunadamente, ha derivado en una ampliación exponencial de la oferta de productos transparentes y en una sofisticación cada vez mayor de sus tecnologías de producción, para dar respuesta a las más heterogéneas demandas de diseño y confort. Las características y los beneficios de los vidrios en la actualidad son el aislamiento térmico y acústico, la durabilidad, el ahorro energético, la resistencia estructural, la seguridad física, la protección, la resistencia al fuego, el reciclaje.

A simple vista, todos los vidrios son iguales, pero podemos identificarlos y distinguirlos en caso de impacto o rotura. Ahí radica la diferencia entre el vidrio crudo común y el vidrio de seguridad. Es decir, la seguridad aparece justamente en el momento inseguro o de destrucción. Hay dos clases de vidrios de seguridad: los laminados y los templados.

El vidrio laminado consiste en la unión de varias láminas de vidrio de cualquier grosor, mediante una película intermedia. Esta lámina puede ser transparente o translúcida, de colores e incluir prácticamente de todo: papel con dibujos, telas, tratamientos acústicos y solares, o hasta diodos led. Le confiere al vidrio seguridad ante roturas, ya que los pedazos quedan unidos a ella. Los vidrios antirrobo y antibalas que se colocan en automóviles pertenecen a este tipo de vidrio.

La otra clase es el vidrio templado. Éste es el más resistente ya que se rompe, pero lo hace en trozos muy pequeños y sin aristas cortantes, sin presentar riesgos de heridas para las personas, como en el caso del parabrisas del auto.

Finalmente, existe la composición de vidrios, pudiendo instalarse dos vidrios (simples, templados o laminados) con una cámara de aire en el medio. A esto denominamos doble vidrio hermético (DVH). Las cámaras de aire son usualmente de 6, 9 y 12 mm y son selladas, lo que impide el paso de polvo, la suciedad, la humedad y el vapor de agua a lo largo de todo su perímetro. Empleando DVH se disminuyen las pérdidas energéticas interiores en un 50%, con la consiguiente reducción de la energía consumida, mientras que el traspaso de sonido se reduce también notoriamente. Asimismo, se elimina la condensación de humedad, siendo la temperatura del vidrio interior similar a la temperatura ambiente, por ello nunca alcanza la temperatura de rocío.

Agradezco que existan estas tecnologías, ya que comprendo a la Arquitectura y el diseño como una conjunción de planos y materialidades. No creo en las ventanas o vanos, sino en distintos planos, inclusive invisibles. Para lograr ejecutar estas paredes transparentes, se necesita de seguridad y confort. El vidrio de hoy permite proyectar este tipo de espacialidades que hace siglos hubiesen sido imposibles, conectando el adentro con el afuera, cerrando ambientes que justamente buscan abrirse hacia el paisaje, la ciudad, o el proyecto mismo. El vidrio como material es el gran integrador de la Arquitectura contemporánea y ésa es la ventaja de ser invisible.

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Más información:
Lucas Mc Lean
Arquitecto
T. (15) 5833-3138
arq.mclean@gmail.com
FB Lucas Mc Lean Arquitecto
Instagram @lucasmcleanarquitecto

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