Semana Santa – Martes

Nos preparamos para el día más importante del año. Pascua es la fiesta que llena de sentido la vida cristiana. Sin Resurrección, la muerte no tiene explicación. Es el día que Dios revela su poder, pero para llegar a esta fiesta tenemos que atravesar la Semana Santa. Les proponemos una actividad para profundizar un poco más en el misterio de Dios hecho hombre que muere por nosotros para conducirnos de la muerte a la vida.

Texto: María José Campos Arbulú

 Martes
Leer el Evangelio del día y preguntarse: ¿cuándo fue la última vez que sentiste que te apoyaste en el pecho de Jesús para hablar con él de corazón a corazón?

  • Juan 13:21-33, 36-38
    21Cuando dijo estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: «En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará.»
    22 Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber de quién hablaba.
    23 Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús.
    24 Simón Pedro le hace una seña y le dice: «Pregúntale de quién está hablando.»
    25 El, recostándose sobre el pecho de Jesús, le dice: «Señor, ¿quién es?»
    26 Le responde Jesús: «Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar.» Y, mojando el bocado, le toma y se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote.
    27 Y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto.»
    28 Pero ninguno de los comensales entendió por qué se lo decía.
    29 Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que nos hace falta para la fiesta», o que diera algo a los pobres.
    30 En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche.
    31 Cuando salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él.
    32 Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto.»
    33 «Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros.
    36 Simón Pedro le dice: «Señor, ¿a dónde vas?» Jesús le respondió: «Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde.»
    37 Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.»
    38 Le responde Jesús: «¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces.»

Ahora probá una vez más abandonarte en Él con la confianza de San Juan, el discípulo joven que supo entregarse sin límites y contale eso que tenés en la cabeza.

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