VALLE DE LA LUNA Y TALAMPAYA

En las provincias de San Juan y La Rioja podemos encontrar estos dos Parques Nacionales que son protagonistas de la región. ¡Conocelos!

Texto: Estilo Vanderlust – @estilovanderlust

Paisajes nevados, helados, de puna, de sal, áridos y desérticos. Todo a lo largo de una sola ruta: la ruta nacional 40. Dejándonos llevar por las ganas de conocer más y lo que los lugareños nos recomendaban, finalmente llegamos a la luna. 

En la provincia de San Juan, por la ruta nacional 150 llegamos al departamento de Valle Fértil y Jáchal. Casi en el límite con la Provincia de La Rioja, nos encontramos con el increíble Parque Nacional Ischigualasto o también conocido como Valle de la Luna, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Es, junto al Parque Nacional Talampaya en La Rioja, los protagonistas de la región.

¿Qué hay que saber para organizar este viaje?

Se puede ir en cualquier época del año, aunque sugerimos los meses de otoño y primavera. En verano hace demasiado calor y en invierno muchísimo frío. Lo que no se detiene nunca es el viento, por eso recomendamos siempre usar gafas de sol y abrigo. 

¿Dónde alojarse? Tanto San Agustín del Valle Fértil de San Juan como Villa Unión en la Rioja son dos excelentes opciones para alojarse. Ambas ciudades son muy pequeñas, pero cuentan con todos los servicios esenciales. Están casi a la misma distancia del Parque Nacional Valle de la Luna y en las dos podrán probar el pastel mandí (empanadas de mandioca).

¿Qué circuitos se pueden hacer en el Valle de la Luna?

Circuito Diurno Tradicional: son 40 km con cinco estaciones y las geoformas más destacadas. Entre ellas, el Hongo, el Submarino, la Cancha de Bochas y el Valle Pintado. Quedarán impactados por la multiplicidad de colores que contrastan. Además podrán visitar el Museo de Sitio Dr. William Sill (destacado paleontólogo) en un recorrido de tres horas, aproximadamente.

Caminata al Cerro Morado: es un circuito que solo se puede realizar con reserva y depende de las condiciones climáticas. Este recorrido permite ascender a la cima del Cerro Morado, la altura más elevada del Parque (1.800 msnm). Son, aproximadamente, tres horas con vistas alucinantes.

Circuito Río Salado: también es necesario reservar. Es una excursión de senderismo que se realiza por el lecho seco del Río Salado y culmina en un gran salto de agua y una laguna color verde esmeralda.

Circuito Quebrada de la Peña: es una caminata de dificultad moderada, ya que se desarrolla por terrenos arenosos y de pendientes, y recorre el cañón más importante que tiene el parque. ¡Se podrán imaginar las increíbles vistas que ofrece este recorrido! 

Circuito de Mountain Bike: ¡para aventureros! Esta opción en bicicletas especialmente acondicionadas, permite recorrer un área del Parque poco conocida e inhóspita. Son, aproximadamente, 12 km que se realizan necesariamente con guía.

Circuito con Luna Llena: si quieren algo distinto, esta es LA excursión. Ver las formaciones rocosas bajo la influencia de la luz de la luna los dejará sin palabras. Es un paseo exclusivo que se realiza solamente cuatro noches por mes. Son dos horas y media caminando a la luz de la luna.

¿Y Talampaya? 

A solo 70 km de distancia, cruzando a la provincia de La Rioja, se encuentra El Parque Nacional Talampaya. Este cañón de arena y arcilla rojiza fue hogar de los dinosaurios más antiguos de Sudamérica. Los puntos más impactante del lugar son el cañón de Talampaya, los balcones y el Cañón de Shimpa. Todas estas visitas salen con excursiones a pie; con el auto solo podrán llegar a la entrada. 

Además en este Parque Nacional, se pueden conocer:

El Cañón del Arco Iris: necesitarán tres horas para conocerlo por completo. Comenzando con un recorrido de 30 km en camioneta por el lecho seco del Río Ontiveros, llegarán hasta las ondulaciones perfectamente divididas en seis niveles que revelan los distintos minerales que componen la Tierra. De abajo hacia arriba el arco iris muestra el rojo del hierro, el amarillo del azufre, el dorado del magnesio, el gris de las cenizas volcánicas, el blanco del salitre y el negro del carbón vegetal.

La ciudad perdida: Es un circuito de unas cuatro horas que comienza en camioneta a lo largo del lecho seco del Río Gualo y luego lleva por dunas y pampas pobladas por guanacos. Ya a pie llegarán al mirador natural que se encuentra sobre una depresión de 70 m de profundidad y 3 km de extensión, con fantásticas formaciones que asemejan a una ciudad fantasma. Podrán apreciar laberintos y formaciones rocosas hermosas, una de ellas forma una pirámide perfecta, llamada Mogote Negro.

¿Se esperaban tener tanto para hacer en estos dos Parques Nacionales? Imagínense la vida entera viajando a lo ancho y largo de nuestro país conociendo uno por uno. ¡Queremos que lo disfruten tanto como nosotras!

No se pierdan este viaje de ida a la luna y a la vida en la era de los dinosaurios.

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