
Una receta reconfortante, de esas que invitan a cocinar sin apuro y disfrutar alrededor de la mesa. Carne tierna, hongos, tomate y vino tinto se combinan con orecchiette para crear un plato abundante y lleno de sabor.
Ingredientes
Para el ragú — 6 a 8 porciones
- 1,2 kg de tapa de asado
- 3 cebollas
- 1 diente de ajo
- 2 zanahorias
- 350 g de champiñones y portobellos
- Romero y tomillo fresco
- 200 ml de vino tinto
- 500 ml de salsa de tomate
- 1 litro aprox. de caldo de carne o verduras
- 2 hojas de laurel
- Sal y pimienta negra
- Aceite de oliva
- Manteca
Para la pasta
- 500 g de orecchiette
- Queso rallado
- Perejil fresco
- Pancito para acompañar
Paso a paso
1. Sellar la carne
Calentar un buen chorro de aceite de oliva en una cacerola amplia. Salar la carne y sellarla de ambos lados hasta que quede bien dorada. Retirar y reservar.
2. Cocinar las verduras
En la misma cacerola, agregar un poco más de aceite y rehogar la cebolla, el ajo, la zanahoria, el romero y el tomillo, todo previamente picado. Cocinar hasta que las verduras estén doradas. Retirar y reservar.
3. Dorar los hongos
Sumar un poco de aceite de oliva y manteca a la cacerola. Incorporar los champiñones y portobellos, algunos cortados pequeños y otros en rodajas más gruesas. Dorar bien para potenciar su sabor.



4. Armar el ragú
Volver a incorporar la carne y las verduras. Agregar la salsa de tomate, el vino tinto, el caldo, las hojas de laurel, sal y pimienta.
5. Cocinar lentamente
Tapar parcialmente y cocinar a fuego medio durante aproximadamente una hora y media. Durante la cocción, controlar que no falte líquido para evitar que se queme el fondo, pero sin dejar que el ragú quede demasiado caldoso.
6. Desmenuzar la carne
Cuando la carne esté bien tierna y prácticamente se deshaga, retirarla y desmenuzarla con la ayuda de dos tenedores. Volver a incorporarla a la salsa y mezclar. Si la preparación quedó demasiado reducida, sumar un poco de agua y llevar nuevamente al fuego.


7. Cocinar la pasta
En otra cacerola, cocinar los orecchiette según las indicaciones del paquete. Una vez listos, incorporarlos directamente a la cacerola del ragú.
8. El toque final
Mezclar bien para que la pasta se impregne con toda la salsa. Terminar con queso rallado y perejil fresco.
Servir bien caliente, con un buen pancito para acompañar.

Un plato abundante, sabroso y perfecto para esos encuentros en los que la sobremesa se extiende. Porque cuando hay una buena olla en el centro de la mesa, siempre hay una excusa para compartir.