Hay momentos en la vida en los que no sabemos muy bien qué decir. Situaciones que duelen, que nos atraviesan y que, especialmente cuando involucran a los chicos, muchas veces nos dejan sin herramientas. ¿Cómo acompañar a un niño que está triste? ¿Cómo hablar de aquello que duele sin intentar esconderlo?
Desde esas preguntas nació Puede pasar, un libro escrito por Sofía Chas, escritora y orientadora familiar, pensado como una herramienta para acompañar a chicos y familias a transitar distintas experiencias de dolor.



Un libro que nació de una necesidad
La historia detrás del libro comenzó con una mamá que estaba atravesando una situación particular con uno de sus hijos. Buscaba un cuento que pudiera ayudar a sus otros hijos a comprender y transitar ese momento, pero no encontraba una historia que pudiera acompañarlos de la manera que necesitaba.
Sofía decidió entonces escribirla. Lo que comenzó como un cuento pensado para una familia se transformó, con el tiempo, en un proyecto mucho más grande. Después de casi cuatro años de trabajo, Puede pasar llegó a convertirse en un libro que busca acompañar una realidad que atraviesa a todos: el dolor como parte de la vida.
Porque no existen solamente los grandes dolores. También están esos pequeños acontecimientos cotidianos que nos afectan: una amistad que cambia, una decepción, una pérdida, una frustración o algo que no sale como esperábamos. Situaciones diferentes, pero con algo en común: todas necesitan un espacio para ser expresadas.
No tapar el dolor, sino acompañarlo
Una de las ideas centrales de Puede pasar es que el dolor no debería esconderse debajo de la alfombra.
Cuando no hablamos de aquello que nos pasa, la emoción no desaparece. Queda adentro, esperando un lugar para poder expresarse. En cambio, cuando podemos ponerle palabras, compartirla y sentirnos acompañados, la experiencia puede transformarse.
La herida quizás deje una marca, pero transitarla acompañados hace una diferencia.
“Hay dolores chiquitos, dolores grandes y muchísimos dolores. La idea no es tapar el dolor, sino acompañar a transitarlo”, explica Sofía.

¿Qué hacemos cuando el dolor es del otro?
Muchas veces, cuando alguien que queremos está sufriendo, aparece la impotencia. No sabemos qué decir, qué hacer o cómo ayudar. Y cuando se trata de los chicos, esa sensación puede ser todavía mayor.
En esos momentos, acompañar no necesariamente significa encontrar las palabras perfectas ni solucionar lo que está pasando. A veces significa simplemente estar.
Un abrazo, una conversación, un chocolate o incluso un libro pueden convertirse en una forma de decir: estoy acá con vos.
En ese sentido, Puede pasar propone justamente eso: acercar una herramienta que ayude a chicos y adultos a reconocer lo que sienten y a encontrar un espacio para hablar de aquello que duele.

Dar lugar a todas las emociones
La propuesta también invita a repensar cómo acompañamos emocionalmente a los chicos.
Muchas veces queremos protegerlos de todo aquello que puede hacerlos sufrir. Buscamos que estén bien, que sean felices y que puedan dejar atrás rápidamente aquello que los angustia. Pero evitar el dolor no significa aprender a transitarlo.
Para Sofía, conectar con el dolor también es parte de crecer. Si solamente habilitamos las emociones luminosas y dejamos afuera la tristeza, el miedo o la frustración, les estamos dando a los chicos una mirada incompleta de lo que significa vivir.
Reconocer todas las emociones permite construir personas más integradas y plenas, capaces de entender que sentirse mal también forma parte de la experiencia humana.

Un libro para ellos y también para nosotros
Aunque Puede pasar está pensado especialmente para acompañar a los chicos, su mensaje también interpela a los adultos.
Porque acompañar el dolor de otro requiere, muchas veces, animarnos a mirar nuestros propios dolores. A aceptar que no siempre tenemos respuestas y que estar presentes puede ser mucho más valioso que intentar solucionar.
La historia que dio origen al libro también tuvo su propio cierre. Cuando Sofía finalmente se lo entregó a aquella mamá que había inspirado su creación, sintió que se cerraba un círculo: aquello que había comenzado como una necesidad concreta podía ahora convertirse en una herramienta para muchas otras familias.
Puede pasar parte de una certeza sencilla, pero profunda: la vida es un regalo, aunque a veces duela.
Y cuando el dolor aparece, saber que no tenemos que atravesarlo solos puede cambiarlo todo.
Gracias, Sofí, por compartir con nosotros la historia detrás de Puede pasar y por crear una herramienta tan necesaria para acompañar a chicos y grandes a transitar esos momentos que duelen.


Sofía Chas
Escritora y orientadora familiar
