Hace unos años, cuando se construyó esta casa, desde el living -ubicado en el primer piso- se veía el mar. Hoy el horizonte infinito es compartido por algunas casas que se fueron construyendo a lo largo de los años, los pinos que crecen día a día y, por supuesto, el agua. Una casa de ensueño, casi casi en el paraíso.

Fotos: Rosario Lanusse

Los materiales elegidos son nobles. Piedra, madera, hierro y mucho vidrio, una elección que otorga candidez y la vuelve perdurable. Casi todos los lados de esta casa tienen un lugar para estar afuera: terrazas, patios y decks.

La cocina está integrada al living-comedor. Un ambiente para llegar y quedarse. Pensando en encontrar resguardo de los fuertes vientos, a ambos lados hay terraza. Una, con parrilla. La otra, sencillamente para estar y contemplar.

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