Un clásico reinventado para compartir
Hay recetas que nunca pasan de moda, pero que siempre encuentran nuevas formas de sorprender. El fainá , tan presente en nuestras mesas, simple y delicioso, se transforma en esta versión gourmet que combina lo mejor de la tradición con ingredientes frescos y actuales.
Esta propuesta eleva el fainá clásico con una vuelta creativa: una base crocante por fuera y suave por dentro, coronada con queso brie, cebolla asada, rúcula y tomates cherry. El resultado es una especie de “pizzetta de fainá”, ideal para compartir, para una comida informal o como protagonista de una picada distinta.
La clave está en la técnica. Lograr la textura perfecta depende de una mezcla bien líquida y, sobre todo, de un paso fundamental: el aceite debe estar muy caliente antes de volcar la preparación. Este detalle asegura ese dorado irresistible que hace toda la diferencia.
Ingredientes para 8 fainás de 16 cm:
-250 g de harina de garbanzos
-75 g de harina leudante
-10 g de sal fina
-500 ml de agua hirviendo (aprox.)
-20 ml de aceite de oliva
-Aceite de girasol para la cocción
Toppings:
-Queso brie
-Cebolla asada
-Rúcula
-Tomates cherry
Preparación:
En un bowl, mezclar las harinas y la sal. Incorporar el agua hirviendo de a poco, batiendo con un batidor de alambre hasta obtener una mezcla líquida y sin grumos. Sumar el aceite de oliva y dejar reposar unos minutos.
Calentar muy bien el aceite de girasol en una sartén o fuente (si se hace al horno). Volcar una porción de la mezcla y cocinar hasta que esté dorado de un lado; dar vuelta y terminar la cocción. Repetir con el resto.
Servir con los toppings por encima, combinando sabores y texturas para lograr un plato simple, pero con un toque especial.
Una receta que demuestra que, con pocos ingredientes y una buena idea, lo cotidiano puede convertirse en algo memorable.