Una opción distinta, fresca y deliciosa para tu mesa de pascuas


Para estas pascuas, te proponemos una versión distinta, fresca y súper tentadora para la mesa dulce: una pavlova en forma de rosca. Crocante por fuera, suave y aireada por dentro, y coronada con dulce de leche, crema y frutas frescas. Una combinación que no falla y que además es tan linda como rica.

Ingredientes

Para la pavlova:

  • 150 g de claras
  • 150 g de azúcar
  • 150 g de azúcar impalpable
  • 1 cucharada de almidón de maíz
  • Unas gotas de limón

Para el relleno:

  • 400 g de dulce de leche
  • 400 ml de crema para batir
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 250 g de frutillas, durazno y arándanos

Paso a paso

  1. Preparar la base
    Sobre un papel manteca, dibujar con lápiz (del lado no enmantecado) un círculo grande de aproximadamente 26 cm y uno más chico en el centro (de 8 a 10 cm), para dar forma de rosca.
  2. Precalentar el horno
    Llevar el horno a temperatura baja, entre 100°C y 110°C (dependiendo de cada horno).
  3. Hacer el merengue
    Batir las claras a punto nieve. Cuando comiencen a tomar consistencia, agregar el azúcar común de a poco, en forma de lluvia, hasta lograr un merengue firme y brillante.
  1. Incorporar los secos
    Dejar de batir e incorporar el azúcar impalpable y el almidón de maíz previamente tamizados. Integrar con movimientos suaves y envolventes utilizando una espátula.
  2. Sumar el toque final
    Agregar unas gotas de limón e integrar delicadamente.
  3. Dar forma
    Colocar el merengue en una manga y cortar la punta recta. Sobre el lado enmantecado del papel, formar la rosca siguiendo la guía dibujada, haciendo “botones” de distintos tamaños para lograr textura.
  1. Hornear
    Llevar al horno por al menos 1 hora a baja temperatura. La pavlova debe quedar seca al tacto.
  2. Relleno y armado
    Una vez fría, cubrir con dulce de leche, agregar la crema previamente batida con el azúcar y terminar con frutas frescas por encima.

Tip final

Podés adaptar las frutas según estación o lo que tengas en casa. La clave está en el contraste entre lo dulce, lo cremoso y lo fresco.

Una opción distinta para salir de lo clásico en Pascuas y sorprender con un postre que siempre se roba todas las miradas.