Momentos ganados: conocerse más y mejor

La excusa para que las juntadas familiares o con amigos se conviertan en encuentros valiosos que nos ayuden a conocer más en profundidad a aquellos con los que compartimos tanto.

Por María Ducos

Más que un juego, @momentosganados es la excusa para que las juntadas familiares o con amigos se conviertan en encuentros valiosos que nos ayuden a conocer más en profundidad a aquellos con los que compartimos tanto.

“Somos muchos pero nos conocemos poco”. De un dicho popular que tanto usamos los argentinos, de una frase en la que todos nos sentimos un poco identificados, nació una idea para unir corazones y honrar esos momentos a alma abierta de conversaciones sinceras y poderosas. ¿Quién no sintió alguna vez que a esa hermana, o a ese primo, o hasta a ese padre o madre, nunca lo terminó de conocer del todo? Asados multitudinarios, reuniones familiares sobrepobladas. En nuestro país nos encanta la tribu, nuestra tribu y, con esto en mente, dos hermanos pusieron manos a la obra para crear @momentosganados, una experiencia disfrazada de juego para conocernos mejor.

Nano y Lucas Padilla son dos hermanos dentro de una familia de once. En sus reuniones familiares nunca faltaba la conversación: se hablaban de muchos temas, se discutía acaloradamente, pero notaban que los diálogos se mantenían en la superficie, sin lograr llegar a esos temas que a todos nos movilizan. Momentos Ganados llega para sacarle el juego a esos encuentros y relacionarnos más y mejor.

Una Biblia: donde todo se gestó

Una dedicatoria de Nano a Lucas durante un retiro fue alimentando ese sueño. Decía así: “Ojalá Dios quiera acercarnos y conocernos más y mejor como familia”. Por ese entonces, Nano estaba atravesando un cáncer que le habían detectado un par de años atrás. Ese camino de dolor y enfermedad fue vivido con muchísima grandeza. “Ese proceso de aceptación, de búsqueda de sentido, de sanación interior fue muy edificante para lo que los rodeábamos”, cuenta Lucas. Y así la dedicatoria escrita en un Nuevo Testamento aquella vez, se volvió una suerte de legado. La clave estaba en estar atentos, para disfrutar con el corazón dispuesto, aquellos momentos que surgían de encuentros cotidianos, sencillos, y este juego no era más que el puntapié.

Momentos Ganados es una invitación a estar presentes en el presente, a dejar de lado las discusiones y la competencia y poner en el centro la riqueza personal. Pretende ser un herramienta para que las reuniones o “juntadas” se conviertan en verdaderos encuentros, en los que se reciba la vida del otro que se nos cuenta como un tesoro.

Un legado que tomaba forma

Esta linda ocurrencia de un hermano que quiso homenajear a otro hermano empezaba a tomar caminos insospechados. “Intuía que era algo bueno, y que podía hacer mucho bien pero nunca proyecté lo que podía pasar”, relata. Momentos Ganados fue estrenado en su versión casera a fines de noviembre de 2019. Lo jugaron los once hermanos, con Nano participando desde el Cielo después de dejar una huella muy honda en su familia. Después a Lucas “le cayó la ficha”: hacerlo público, para que sean más los que puedan sacarle el jugo. 

Juan Peña, amigo de Nano y diseñador, entendió a la perfección el concepto y supo plasmarlo en imagen para que el juego cobre vida propia. “El paso de lo conceptual, a lo visual y luego a lo concreto, me pareció maravilloso. Y el plus de que Juan sea amigo de Nano tuvo un valor muy grande”, sintetizó.

Momentos Ganados tiene forma de juego, pero no es un juego en el sentido tradicional del término, en el que hay una meta, un ganador y otros tantos perdedores. MG es más bien una herramienta que propone una experiencia de encuentro. Está dividido en categorías y las preguntas son bastante amplias para que cada participante sea libre de responder hasta el grado de profundidad con el que se sienta cómodo. Es una linda combinación entre diversión con emoción, y risa con profundidad. 

Un feedback emocionante

“Padres con hijos que se sorprenden con la frescura de las respuestas de los chicos; grupos de adolescentes que se animan a charlar en profundidad; cuatro generaciones de una familia reunida a la orilla de una chimenea con el tablero desplegado”. Las devoluciones son muy gratificantes y confirman la bondad de la intuición original. Además, reafirman que estamos ávidos de encontrarnos de verdad, de cuidar y desarrollar nuestros vínculos para disfrutar más de la vida. 

Es una larga lista la de los agradecimientos, pero si tenemos que resumir, el top tres está formado por Dios, sus papás y su hermano Nano, por supuesto. También Angie, su hermana menor, que fue la locomotora detrás de esta gran iniciativa.  En definitiva, lo único que cuenta y que de verdad podemos atesorar en esta vida son esos momentos ganados que nos llenan el corazón. 

Podés encontrar Momentos Ganados a través de su IG o a través de Bakarú Juguetería

 

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